Empieza con una conversación de una hora con alguien que ya recorrió, que escucha en serio y que te hace las preguntas que nadie te hace. Si querés seguir, seguís. Sin diagnósticos, sin recetas, sin que se entere nadie.
No hace falta que te pase algo grave. Alcanza con que te esté dando vueltas.
Estoy por recibirme y no tengo la menor idea de qué sigue.
Facundo, 23 · último año de facultad
Me va bien en el trabajo, pero no sé si esto es lo mío o me quedé porque era cómodo.
Lucía, 25 · dos años en la misma empresa
Mando currículums y no me contesta nadie. Ya no sé si el problema soy yo.
Martín, 21 · buscando el primer trabajo
Mi hija de 19 está perdida y conmigo no habla. Necesita a otro adulto.
Verónica, madre
Cinco minutos, por escrito. No es un test de personalidad ni una ficha clínica: son cuatro preguntas para entender qué necesitás y a quién ponerte enfrente.
Acá está el trabajo. Elegimos a mano según lo que contaste, y te explicamos el criterio. Si no te cierra, proponemos otro.
Una hora, por video o en persona en Montevideo. Salís con algo concreto para hacer esta semana, no con un resumen de tus problemas. Y sabiendo si con esa persona podés hablar.
Tres conversaciones más con el mismo coach, cada dos semanas. Es donde pasan las cosas: en una hora se abre un tema, en dos meses se acomoda. Terminás con una síntesis escrita de lo que trabajaron. Si no querés seguir, no seguís.
Gente que generalmente tiene entre 35 y 55 años, con recorrido real, elegida de a una. No entra cualquiera: se entra por invitación y hay que pasar una entrevista. Estamos armando la primera camada.
Fundador
47 años, 5 hijos entre él y su pareja, de 12 a 19 años. Doctor en Administración, 15 años de docencia universitaria. Escucha bien y pregunta mejor.
Coach
Acá va tu bio: quién sos, qué recorriste, con qué tipo de persona te sale naturalmente conversar. Tres líneas, en primera persona.
Coach
Acá va tu bio: quién sos, qué recorriste, con qué tipo de persona te sale naturalmente conversar. Tres líneas, en primera persona.
Si quien conversa tiene menos de 18 años, pedimos autorización escrita de madre, padre o tutor antes de la primera sesión.
Escribinos y en menos de 48 horas te proponemos con quién conversar. Pagás recién cuando la conversación está agendada.
Se puede regalar. Si querés que otra persona la reciba, nos escribís y lo coordinamos.
Nadie. Lo que se conversa queda entre vos y el coach. Si la conversación la pagó otra persona, esa persona recibe únicamente la confirmación de que ocurrió, nunca el contenido. Te lo decimos antes de empezar, no después.
Nos lo decís y te proponemos otro. Que el match funcione es nuestro trabajo, no tu responsabilidad.
Sí, y es lo más habitual. Lo que no podemos es agendarla sin que la persona quiera. La primera conversación tiene que ser decisión de quien va a hablar.
Cuatro es lo habitual, repartidas en unos dos meses. En una hora se abre un tema; para que se acomode hace falta volver sobre él con tiempo en el medio. Igual la primera va sola y sin compromiso: recién después decidís si seguís.
No seguís, y no pasa nada. Esa es justamente la razón por la que la primera se vende suelta. Si el motivo es que no enganchaste con el coach, decínoslo: eso es información que nos sirve.
Por defecto online, así podés conversar con el coach que mejor te calce esté donde esté. Si estás en Montevideo y lo preferís presencial, se puede coordinar.
Buscamos gente con recorrido y con ganas genuinas de ayudar. No hace falta ser psicólogo. Sí hace falta saber escuchar sin apurarse a resolver, sostener un proceso de dos meses con la misma persona, y aceptar los principios con los que trabajamos.